Mis versos salen en las auroras
para recibir la llegada del sol.
Envuelven los días de ensueños
y por las noches acompañan las brisas del mar.
Sensitivos, sensuales y misteriosos
ora se pierden en el olvido
y ora llaman la puerta de algún corazón.
Hoy, voy a celebrar mi día a solas
sepultando mis anhelos imposibles
en el cementerio de mis mezquinos poemas,
tapándoles con bolas de nieve
y brindando de una copa de champán.