Aquella noche temblorosa y silenciosa
invadiste mi corazón con tus sonrisas,
alumbraste mi alma con tus esperanzas,
teñiste la luna de azul,
y mojaste las estrellas con tus besos.
Aquella noche tibia y pálida
diste sentido a mi vida,
cantaste el himno de la alegría,
bailaste entre las letras de mi poesía,
y me trajiste la dicha en mi compañía.
Aquella noche pura y constelada ,
te pedí desguazar tus alas.
Entonces, volaste entre mis versos,
construiste tu nido en mis sueños
y me alimentaste con tus anhelos.