lunes, 31 de marzo de 2014

RECUERDOS DE UNA NOCHE


Aquella noche temblorosa y silenciosa
invadiste mi corazón con tus sonrisas,
alumbraste mi alma con tus esperanzas,
teñiste la luna de azul,
y mojaste las estrellas con tus besos.

Aquella noche tibia y pálida
diste sentido a mi vida,
cantaste el himno de la alegría,
bailaste entre las letras de mi poesía,
y me trajiste la dicha en mi compañía.

Aquella noche pura y constelada ,
te pedí desguazar tus alas.
Entonces, volaste entre mis versos,
construiste tu nido en mis sueños
y me alimentaste con tus anhelos.

EL ASESINATO DE LA TRISTEZA


Asesinaste mi tristeza
cuando abriste tus brazos.
Se retrocedió el dolor
cuando sentí la frescura de tus labios.
Se resbaló el cariño en tus pechos
y tu saliva regó las flores de mis sueños.
Las campanadas anunciaron
el nacimiento de un nuevo amor;
y cuando acudiste,
llovieron unas rosas.
El arco iris marcó nuestras esperanzas;
allí construyeron sus nidos las cigüeñas.

En el cielo infinito, veo
las oscuras golondrinas,
de tu balcón, alejándose,
y las flores de las tupidas madreselvas,
 en tu jardín, marchitándose.

Nuestro amor está dormido
 en una torre de marfil,
donde cuelgo mis poemas
y sepulto mi desesperación.
Allí, las oscuras golondrinas
estaban, sus nidos, construyéndose,
y las tupidas madreselvas,
sus flores, abriéndose.

EL POETA REBELDE


Soy un poeta...
Soy un poeta porque mi mundo es mi poesía
y de mis versos emerge mi pasión.
Soy un poeta porque invento lo que jamás he vivido
y lo que he vivido es mi fuente de  inspiración.
Soy un poeta porque borro los límites
entre la verdad y el sueño,
y de la magia construyo mi planeta, mi luna y mi sol.
Soy un poeta porque mi querida es la pluma
y en mis escritos se suicida mi desolación.
Soy un poeta porque estoy enamorado de la poesía.
A ella, le exalto mi alegría y me quejo de mi desazón.
Soy un poeta aunque a la métrica no me someto.
¡Un poeta rebelde soy!