Yo salí llorando de tus entrañas
para ubicarme en tu corazón.
Me nutriste de amor
teniéndome entre tus brazos
y perfumaste mi lecho con tu olor.
Llenaste mi habitación con unos peluches
y en cada cumpleaños,
me regalabas una flor.
Aunque no comprendes en castellano,
quiero mandarte este poema
con una cigüeña o con un ruiseñor.
A tu hijo, has de entenderlo en cualquier idioma
porque es una parte de tu propio cuerpo,
que en unos lindos momentos de amor hiciste
y después de un agradable dolor nació.
No hay comentarios:
Publicar un comentario