No
me pidas algo que no puedo dar.
¿Cómo
después de sembrar el amor vas a cosechar la amistad?
¿Acaso
se puede recolectar menta del trigal?
Yo
no sé cómo puedo transformar mi amor en una simple amistad.
No
sé olvidar aquellas noches cuando nos
emborrachábamos
de
placer hasta el amanecer.
No
sé sentarme en un sofá solo llorando por tu crueldad
mientras
vos estás sentada en los regazos de otro hombre,
pidiéndome
no alejarme y comprender los motivos de esta cruda realidad.
¿Cuántas
besos sellaste en su boca desde que me amaste?
¡Decime
la verdad!
¿Cuántas
noches chupaste su helado caliente?
¡Decime
la verdad!
¿Cuántas
veces hiciste el amor con él?
¡Decime
la verdad!
No
me contestes...No me contestes...No me contestes...
¡Me
duele escucharlo!
¡La
perfidia es insoportable; y mi corazón
es blando;
las
respuestas me van a matar!
¿Por
qué no me dejas solo y te vas?
Las
heridas se protegen con tiritas
hasta
que se curen;
y
vos, ¿así pensás curar las llagas de mi corazón?
A
partir de hoy, no vas a encontrar la alfombra roja
que
pisas cuando te vas en pos de un objetivo que quieras alcanzar.
¡Perdoname
por haberme querido tenerte entre mis
brazos!
¡Ya
no sos mi princesa ni te voy a presionar!
¡Ya se me han secado los ojos y ahora no puedo
llorar!
No hay comentarios:
Publicar un comentario