martes, 6 de agosto de 2013

No me pidas algo que no puedo dar


No me pidas algo que no puedo dar.
¿Cómo después de sembrar el amor vas a cosechar la amistad?
¿Acaso se puede recolectar menta del trigal?
Yo no sé cómo puedo transformar mi amor en una simple amistad.
No sé olvidar aquellas noches cuando  nos emborrachábamos
de placer hasta el amanecer.
No sé sentarme en un sofá solo llorando por tu crueldad
mientras vos estás sentada en los regazos de otro hombre,
pidiéndome no alejarme y comprender los motivos de esta cruda realidad.

¿Cuántas besos sellaste en su boca desde que me amaste?
¡Decime la verdad!
¿Cuántas noches chupaste su  helado caliente?
¡Decime la verdad!
¿Cuántas veces hiciste el amor con él?
¡Decime la verdad!

No me contestes...No me contestes...No me contestes...
¡Me duele escucharlo!
¡La perfidia  es insoportable; y mi corazón es blando;
las respuestas me van a matar!
¿Por qué no me dejas solo y te vas?
Las heridas se protegen con tiritas
hasta que se curen;
y vos, ¿así pensás curar las llagas de mi corazón?
A partir de hoy, no vas a encontrar la alfombra roja
que pisas cuando te vas en pos de un objetivo que quieras alcanzar.
¡Perdoname por haberme querido tenerte entre  mis brazos!
¡Ya no sos mi princesa ni te voy a presionar!
 ¡Ya se me han secado los ojos y ahora no puedo llorar!





No hay comentarios:

Publicar un comentario