Me despertaron
las batallas del Cid ,
las
aventuras del Quijote y la desaparición de Macondo.
Nací
leyendo las Rimas de Bécquer;
y crecí gozando de incontables obras
de
poesía, de teatro y de narrativa.
¡Ahora,
quiero describir lo que veo
con
los ojos de un poeta!
Por
el yermo desgraciado y rocoso estaba caminando,
en
una mañana nublada de verano.
Llevaba
conmigo unos bombones suizos y un poema de regalo
que
fueron tirados en una basura a carcajadas.
¡ He
nacido para el dolor como un toro bravo!
El
amor que flotaba en mi corazón triste era
como
las zarzas alrededor del árbol mojado.
El
fulgor de la aurora era espléndido,
y
las sombras de las noches eran letales.
Las
mujeres que te habían amado ,
te
abandonaron;
y
las humildes madreselvas, en mi jardín, se marchitaron.
Una
serenita me salió del mar y me felicitó:
"¡Bienvenido
amor !"
Amor
que los ángeles lo bendecían ;
y
las olas del mar lo lamían
y lo
levantaban sin que
nadie
sabía hacia dónde iba.
Me
siento, ahora, en la soledad
entre
mis almohadas mojadas,
y mi
espanto de un futuro, ignoro cómo será.
Voy
a cantar el canto más sensorial
que
mi amada me cantó;
es
el único recuerdo tan tierno
de
una mujer que no me comprendió.