No es que vos me gustas, ni simplemente te quiero,
sino que, hasta la médula, de vos, estoy enamorado.
Tal vez, nunca te conocí...
Quizá, nunca te entendí...
No obstante, te imaginé en mis sueños ...
Te vi desnuda , mientras llovía,
deshojando una margarita
y escribiendo mi nombre en las paredes.
Te vi con un niño hermoso en tus brazos
y otro llorando en tus entrañas.
Te vi...
No sé en qué calle...
No sé en qué ciudad...
No sé en qué país...
No sé en qué mundo...
Te vi, otra vez, debajo de mi balcón,
tocando la guitarra.
Cantabas y me mirabas con unos ojos
llenos de nostalgia.
Unas lágrimas caudales, de mis ojos, se derramaron;
pero no me atreví a hablarte
porque te prometí apartarme.
Te vi, por tercera vez,
en un barco llamado Titanic
haciendo el amor con otro hombre.
Mi rostro se puso pálido;
mi alma, desazonada;
mis ojos, tristes;
mi corazón, desparramado.
Te vi, contenta, gimiendo,
mientras en su regazo estabas.
Entonces, me tiré al mar para volver de donde había
venido
o para ver hacia dónde las olas me llevaran...
Y cuando me desperté, te hallé a mi lado,
acariciando mi barba y mi pelo.
Pero cuando un ramo de flores quise regalarte,
sonreíste y me dijiste :
"¡De vos, esperaba yo un reloj de oro,
un collar con esmeraldas,
una remera de seda,
las llaves de un Ferrari,
no un obsequio de telenovelas!"
Llorando yo, intenté apretarte tus manos;
pero vos, truculentamente, las apartaste;
tiraste el ramo de flores
y te fuiste tras susurrarme en mis oídos:
"¡ Adiós querido, o mejor dicho ex querido!
De plata, quiero tener mi camino;
vos lo querés de flores.
Yo actúo con sensatez y cordura;
vos actúas con locura;
Yo pretendo vivir.
vos pretendés soñar
Yo procuro recapacitar antes de actuar;
vos actúas con impulsividad."
No hay comentarios:
Publicar un comentario