miércoles, 31 de julio de 2013

Mi huida del país del amor


Vos fuiste el visado
que me permitió entrar en el país del amor.
Allí, me encarcelaste
y me causaste demasiado dolor.
Y cuando huí y  quise  salir,
se arrancó de mi corazón un desaforado clamor...


martes, 30 de julio de 2013

La sonrisa de tu ombligo


En el mar de tus ojos, flotaron sus ansias.
En el río de tu boca, flotaron sus deseos.
En la pileta de tu lengua, flotaron sus pasiones .
En el arroyo de tus oídos, flotaron sus piropos.
En la acequia de tu garganta, flotaron sus manos.
En la cascada de tus pechos, flotaron sus labios.
En el lago de tu vagina,  flotaron  sus espermatozoides.

Así, tu ombligo sonrió;
y me decepcioné yo. 

lunes, 29 de julio de 2013

¿Cómo gemías cuando con él hacías el amor?


A aquella mujer que me traicionó
y que decidió seguir traicionándome hasta el último día de su vida...

¿Cómo gemías cuando con él hacías el amor?
¿Abriste los ojos o cerraste el corazón?

¿Cómo gemías cuando con él hacías el amor?
¿ Te equivocaste mencionando mi nombre
o nuestros recuerdos no te colmaron de pasión?

¿Cómo gemías cuando con él hacías el amor?
¿Le rogaste detenerse
 o le pediste que te la metiera dura y tiesa sin compasión?

¿Cómo gemías cuando con él hacías el amor?
¿Te excitaste y gozaste
o te rendiste sin anhelo mientras sentías una descomunal consternación?

¿Cómo gemías cuando con él hacías el amor?
¿Estabas llorando por traicionarme
o no es un pecado para vos la traición?


sábado, 27 de julio de 2013

Te odio

Hoy, puedo decirte te odio
sin temor de que algún día vuelva a quererte.
El hielo del tereré, que de vos lo aprendí a beber,
me congeló el corazón como había congelado al tuyo.
Ya no necesito beber champán para olvidarte.
¡Me embriagué con aquellos venenosos recuerdos;
y jamás, voy a despertarme!

Hoy, puedo decirte te odio
sin temor de que algún día vuelva a buscarte.
¡ Ya no sos sino un recuerdo sepultado sin velatorio!
Voy a brindar por mi soledad ;
y por tu lejanía, voy a organizar un banquete.
¡ Mil veces , cada día, me matabas;
y yo, después de haberme resucitado,
cada día, soy más fuerte que el precedente!
¡Por vos, he sufrido tanto;
y ahora, indiferente!

Hoy, puedo decirte te odio
sin temor de que los claveles de mi jardín lloren.
Las estrellas dejaron de venir a buscarme
para llevarte mis besos.
Las estelas de los navíos dejaron de escribir tu nombre
en los ríos y en los mares.
El sol dejó de llevarme tus ardientes pasiones.
Mis versos dejaron de llorar por tu lejanía.

Hoy,  puedo decirte te odio...
Te odio porque ya no te quiero...
Te odio porque he dejado de amarte...
Te odio porque me partiste el corazón y me destrozaste el alma.
¡Así recompensaste vos a quien te haya amado tanto!
Aunque no dejes de escribirme y de disculparte,
te odio y te odiaré porque ya no tengo corazón
con el cual  podré amarte... 

lunes, 22 de julio de 2013

Tres sueños y una realidad



No es que vos me gustas, ni simplemente te quiero,
sino que, hasta la médula, de vos, estoy enamorado.
Tal vez, nunca te conocí...
Quizá, nunca te entendí...
No obstante, te imaginé en mis sueños ...

Te vi desnuda , mientras llovía,
deshojando una margarita
y escribiendo mi nombre en las paredes.
Te vi con un niño hermoso en tus brazos
y otro llorando en tus entrañas.
Te vi...
No sé en qué calle...
No sé en qué ciudad...
No sé en qué país...
No sé en qué mundo...

Te vi, otra vez, debajo de mi balcón,
tocando la guitarra.
Cantabas y me mirabas con unos ojos
llenos de nostalgia.
Unas lágrimas caudales, de mis ojos, se derramaron;
pero no me atreví a hablarte
porque te prometí apartarme.

Te vi, por tercera vez,
en un barco llamado Titanic
haciendo el amor con otro hombre.
Mi rostro se puso pálido;
mi alma, desazonada;
mis ojos, tristes;
mi corazón, desparramado.
Te vi, contenta, gimiendo,
mientras en su regazo estabas.
Entonces, me tiré al mar para volver de donde había venido
o para ver hacia dónde las olas me llevaran...

Y cuando me desperté, te hallé a mi lado,
acariciando mi barba y mi pelo.
Pero cuando un ramo de flores quise regalarte,
sonreíste y me dijiste :
"¡De vos, esperaba yo un reloj de oro,
un collar con esmeraldas,
una remera de seda,
las llaves de un Ferrari,
no un obsequio de telenovelas!"
Llorando yo, intenté apretarte tus manos;
pero vos, truculentamente, las apartaste;
tiraste el ramo de flores
y te fuiste tras susurrarme en mis oídos:
"¡ Adiós querido, o mejor dicho ex querido!
De plata, quiero tener mi camino;
vos lo querés de flores.
Yo actúo con sensatez y cordura;
vos actúas con locura;
Yo pretendo vivir.
vos pretendés soñar
Yo procuro recapacitar antes de actuar;
vos actúas con impulsividad."


Pobrecito niño


A la resistencia palestina...
A todos los futuros luchadores palestinos por su patria...

Pobrecito niño
nacido en este mundo lleno de injusticia,
muerto de hambre y sed;
trémulo de frío y abrasado de calor.
El prójimo es impávido;
tú, descalzo y desarrapado estás.

Pobrecito niño,
Tu patria te requiere.
Tu hermano la defendía;
entonces, su alma se alzó al cielo.
¡Morirás mártir defendiendo tu honor!
¡Hurra vigoroso varón!
¡Serás de los Moradores del Jardín!
Tu firme sueño es una espada
en la ingle de la injusticia está marcada.
Nuestros sueños son leves y tenues
que eluden de la cruda realidad.
¡Vivir es soñar y morir es llorar!
El que muere por su patria, vivo,
aunque su alma en el cielo ha de estar.

Pobrecito niño,
tu camino es un desierto árido y frío;
su vía te llevará al paraíso eterno.
Vives en una  cabaña y morirás descalzo y desnudo.
¡Rico, así eres y rico quedarás!
Tu madre es tu patria;
Tu hijo es tu pueblo
que padece la desesperanza y opresión.
Nuestro futuro en tu corazón;
mis versos son un encendedor abrasador.

Pobrecito niño,
en cuanto estés adolescente,
disfrutarás tu juventud;
llevarás, entonces, tu carabina
e irás a luchar por tu reputación,
y enfrentarás, de hecho, a la opresión.
Tu riqueza en tu mente;
tu arma más fuerte es tu amor a tu patria y a Dios.

Pobrecito niño,
¡Sigue hacia adelante,
el tiempo jamás vuelve atrás!
En un mundo lleno de injusticia nacido;
la muerte por todas partes te persigue.
¡Has nacido en una revolución!
Nuestra emancipación descifró su secreto
tu nodriza de un pergamino.

Pobrecito niño,
tu corazón es sobrio y sencillo,
resucitado por la sobrevivencia divina.
Naciste, caballero, en un inolvidable día.
Arrójate a los abyectos
en una tensa humedad de sangrías.
Lágrimas húmedas y frías
saltarán de los ojos de tu madre.
Su hijo morirá en una aplastante batalla.
¡Tu madre llorará de consternación!
¡Su hijo pervivirá en nuestro corazón!
Mártir y digno morirás;
y por tu patriotismo, hasta la última gota de sangre, resistirás.
Mientras tanto, hipócritas se reúnen
en mesas de negociación,
mendigando de su tierra un palmo o dos.
¡Es la vida, niñito, desbordante de injusticia!
¡La justicia estará en el paraíso al lado de Dios!


viernes, 19 de julio de 2013

Ángeles sonámbulos


Los ángeles vuelan en el cielo recitando unos dulces madrigales
 y cantando unas fascinantes coplas.
Los ángeles  vuelan desde Túnez hasta Asunción ,
pasando por Buenos Aires
y su trayectoria deja pintado en el espacio un bello corazón.
Los ángeles vuelan ...vuelan...

Los ángeles están dormidos...
Los ángeles están  perdidos...
mientras siguen volando...volando...
 Aparecen ora en forma de pájaros  ora en forma de genios.
Los ángeles vuelan...vuelan...

Los ángeles traspasan las nubes;
sobreviven a los huracanes;
soportan las tormentas.
Y se salvaron de  veintiocho fusilamientos,
de ocho emboscadas,
y de veintiocho disparos de un revólver americano.
Los ángeles vuelan...vuelan...

Como unas cuajadas de néctar, es su olor;
como el lirio blanco, son sus alas;
como el trinar de los ruiseñores, es su voz;
y como el chispear de las estrellas , es su mirada.
¡Ángeles sonámbulos y perdidos mientras vuelan ... vuelan...!

Los ángeles se bañan de tereré por la mañana
y de mate con cáscaras de naranjas por la noche.
Sus sueños son pervertidos;
sus anhelos son obscenos  ;
sus afanes son descarados;
sus deseos son lujuriosos;
y sus placeres son lascivos.
Los ángeles vuelan...vuelan...


viernes, 12 de julio de 2013

A Sol González Maya

De tu nombre, salen unos rayos de  luz que dan esperanza
en mi mundo hasta hace no mucho tiempo lóbrego.
De tus ojos, sale un brillo nacarado,  extraño y luminoso .
De tu mirada, sale un encanto cariñoso, afable y mimoso.

Tu rostro es un bellísimo cuadro de pintura.
La fisura de  tus labios es un puerto donde busca desembarcar
el  yate del amor y de la pasión desmandada.

¡Alabado sea Dios por crear tanta belleza!
¡Alabado sea Dios porque me hizo conocerte!

Quería obsequiarte
una corona de jazmines, un ramo de rosas y unas velas de ámbar.
Quería obsequiarte
 un collar de perlas, un anillo de diamante y una preciosas pulseras de talismanes.
Quería obsequiarte
 el mundo a tus pies y taparte de seda.

A las orillas del río Paraguay, algún día, me encontrarás,
cebando un tereré y escribiendo tu nombre en la arena.
A las orillas del río Paraguay estaré esperándote,
volteando mi mirada e imaginando que cada huella en la arena sea tuya.  
A las orillas del río Paraguay,  no me cansaré nunca de esperarte
porque solo tus chispas cálidas serán capaces
de fundir los terrones de hielo que me hayan congelado.