miércoles, 24 de abril de 2013

Una historia de amor en el Día del Más Allá

Verdeció en mi corazón una  rosa bella .
Creció en tu corazón una ortiga azul.
Mis ojos contemplaban a un ángel
que bajó del cielo  a levantarme
a un paraíso donde,  a solas, estaríamos vos y yo.

Duerme alma mía; duerme;
te despertará la apacible plenitud.
Ahora tu alma viene a buscar  mi alma;
solo vos y yo escuchamos los latidos
de nuestros  corazones fogosos .
¡No llores aunque mi muerte se acerque;
allá estaremos a solas vos y yo!

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