domingo, 10 de marzo de 2013

Una mariposa en Asunción


Sé que no quieres leer más mis versos
ni estás dispuesta a dejarme un rincón en tu corazón.
Pero, ¿ quién ha de  escuchar mis reproches
y quién ha hecho de mi vida una ilusión?
Sos vos , querida, quien  has prometido serme fiel,
y, en mis oídos,  susurraste las dulces palabras de amor...
Tus miradas me enseñaban el lenguaje de los enamorados;
y de tu rostro,  aprendí el alfabeto de la pasión.
Tan corta fue nuestra historia
como un tulipán que se marchitó en el desierto ilusorio de Asunción.
Vuelas entre mis versos como una mariposa,  ,
que se detiene plácidamente de flor en flor.
Y tus alas crean en el cielo una belleza
que se pierde , cuando hacia lo lejos, te vas.
Tan cortos y finos  son tus alas;
ya se cortaron antes de volar
 desde  Asunción hacia el lado de tu amor...





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