Abre tu ventana
y deja los rayos de la luz pasar.
Abre tu puerta
y deja los rayos del
sol entrar.
Abre tu casa
y deja los rayos de mi amor recalar.
Abre tu corazón
y deja los rayos de
mi esperanza penetrar.
Abre tu boca
y deja los rayos de
mi anhelo sellar.
Abre tu mente
y deja de los rayos de mi afán involucrar.
¡Amor mío!
Te amo por la noche;
y me muero por vos al despertar.
¡Amor mío!
Extraño nuestros regaños.
Extraño tus mágicas miradas.
Extraño aquellas inolvidables noches
en que , de pasión, me prendías
y me llenabas de placer.
¡Amor mío!
Mil veces, nos hemos peleado;
y millones de veces , nos vamos a pelear.
Pero nunca nos vamos a separar.
Mi amor es más intenso
que todas las expresiones y las palabras ,
que en la lengua de Cervantes, pueda encontrar.
¡Amor mío!
Sé que me amas demasiado,
y que quieres mis dolores mitigar.
He de anunciarte, querida,
que solo al ver una sonrisa en tus labios
me siento muy ufano,
como un pájaro alegre,
porque, recién, aprendió a volar...
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