lunes, 4 de febrero de 2013

El avión del perdón



En Barajas,  estoy  esperando
impacientemente el avión del perdón.
La piloto de aviación me dijo que desaterrizaría
el domingo, por la mañana,  desde Asunción.
Cuando  acudí al aeropuerto , de rodillas, me puse, absorto,
como si estuviera delante del Señor.
Lloré, rogué y me humillé;
la piloto, clemente conmigo, fue.
"¡Hay una tormenta!": anunció,
"pero, siendo benévola,  por  vos, desaterrizaré".
"¡Hurra indulgente piloto!":
con pleno alborozo del alma grité.
Sin embargo, vi en el cielo unas nubes negras
y un viento polvoriento me meció;
y hasta ahora, sigue meciéndome
como una nao cuyo capitán
perdió su control...

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar