En siete días todo el mundo fue creado
y en un solo instante tu alma se ha alzado.
Pero los recuerdos no se entierran
porque dulces son o desagradables
están eternamente almacenados en nuestras almas
que todavía están vivas.
El seis de enero de dos mil nueve, Azrael se te acercó
y su mirada fiera te llevó
de esta vida
para que te encontraras con
Tu Señor,
que todos Le vamos a encontrar.
Mi padre-aunque invidente-
mejor que con cuatro ojos miraba,
y a todos los obstáculos desafiaba.
De una humilde familia, nació
y su padre, después de tan solo seis días de su nacimiento,
falleció.
¡Mi padre, de milagro, sobrevivió!
¡Padre mío! ¡Amor de mi vida!
Aunque de tu derecho de estudiar te hayan querido privar,
conseguiste tu diploma y a Taha Husain(1) tuviste de
ejemplar.
De doscientas diez mujeres, elegiste a mi madre
y de ella nacieron ocho hijos; yo fui el menor.
Hoy es como ayer y mañana será como hoy;
tu amor flotará perdurablemente en mi corazón.
Cuando empecé a estudiar el español, me animaste
y de mí, te enorgulleciste.
¡ Cuando salieron las calificaciones,
con unas preciosas albricias me recompensaste!
Te fuiste padre mío sin despedirnos;
Dios te quiso lo mejor.
Te fuiste cuando la sangre empezó a dejar
de circular por las venas de tus piernas
y apenas podías andar.
Sobrevivir ciego y manco es un castigo;
por eso, Alá a Su lado te llevó.
Te fuiste, amor de mi vida, cuando
apenas empecé mis exámenes de licenciatura,
dejándome con el corazón partido
y mi alma tuvo que
sollozar.
Te fuiste a la medianoche silenciosamente
cuando, de repente, dejaste de hablar.
Cuando el sol sea arrollado,
las estrellas se extingan,
y las montañas sean pulverizadas(2),
mi padre va a resucitar
y a mí, eternamente, me va a abrazar.
Dios mío, ¿este día, cuándo vendrá?
(1)Taha Husain: Escritor egipcio invidente muy famoso.
(2):Los tres primeros versos de esta
estrofa es la traducción de los versículos 1,2 y 3 de la sura del arrollamiento
del Corán, en que se describe el Día del Juicio Final.