Tú y yo:
como un palomo y una sirena;
una historia de imposibles, de ilusión.
Tú y yo:
hemos compartido un jocoso sueño
cuyo desenlace fue consternación.
Tú y yo:
nos hemos amado
hasta moririrnos de amor.
Un besito de tus exquisitas fresas
sellaron en mis
labios algo dulce y algo amargo
de un futuro sin brillos y sin sol.
En la Puerta del Sol, nos vimos por primera vez,
y en Macondo nos despedimos sin querer.
¡Desdichada historia de soledad!
Al final, con una
flecha de un inca
me has disparado,
dorada, preciosa, como tú, ¡ amor!
¡Oh, qué bien que
hayas disparado
cuando, por fin, supiste,
que una sirena no puede, a un palomo,amar!
No hay comentarios:
Publicar un comentario