sábado, 17 de marzo de 2012

Reseña de "La Teoría del Lexicón Generativo" de Elena de Miguel Aparicio (2009)

"Los filólogos somos poca cosa al lado de los escritores".
Inés Fernández-Ordóñez (21/12/2008).
"las palabras son las unidades básicas que se combinan".
Carlos Piera.

1. Tema y estructura del artículo:
En este artículo, Elena de Miguel Aparicio hace un repaso sobre la Teoría del Lexicón Generativo desde una perspectiva crítica, mostrando su utilidad y subrayando la importancia de la Estructura de Qualia en los estudios del léxico.
Este trabajo consta de 4 capítulos. En el primero, se pone en relieve la importancia de esta teoría, explicando sus rasgos más generales y característicos, es decir como un modelo generativo y composicional para el estudio del léxico. En el segundo, de Miguel describe la información contenida en el léxico aclarando el término de infraespecificación y los niveles de representación léxica (La Estructura Argumental, La Estructura Eventiva, la Estructura de Qualia así como la estructura de Tipificación Léxica), distinguiendo los tipos de las palabras a partir de la estructura subléxica. En el tercer capítulo, desarrolla los mecanismos generativos (selección, acomodación, coacción y co-composición); y en el último, ofrece una conclusión general de esta teoría y su utilidad, resaltando sus defectos.
2. La teoría del Lexicón Generativo (TLG) como un modelo generativo y composicional de estudio del lexicón :
La TLG fue formulada por James Pustejovsky a partir de finales de los años ochenta del siglo pasado y fue desarrollada por él y sus discípulos a partir de aquel entonces.
Elena de Miguel justifica, de antemano, el tratamiento de esta teoría en un capítulo entero en un libro más amplio que recibe la denominación "Panorama De La Lexicología" cuya edición es suya, en que han participado múltiples autores de varias universidades mundiales, pero sobre todo españolas.
De miguel subraya las aportaciones de Pustejovsky, quien siguió las pautas de los semantistas al tratar el problema de la polisemia, poniendo en relieve las aportaciones de esta teoría que radica precisamente en la manera de incorporarlas en un modelo general de explicación lingüística de índole generativista. Esta autora no niega que la TLG comparte presupuestos de teorías y modelos anteriores, pero estima "un acercamiento formal trabado de una potencialidad explicativa y descriptiva muy sugerente para el estudio del léxico". Pese a su "relativa juventud"(como expresa la autora), este modelo ha ido a partir de su formulación consolidándose, y fue la base de teorías que surgieron posteriormente.
En suma, las razones que explican el tratamiento especial de esta teoría dedicándola un capítulo completo en esta obra es la manera con que ha tratado a los problemas de la metáfora y la metonimia (en una palabra: la polisemia). Este modelo ha procurado dar explicaciones generales del léxico, criticando los diccionarios clásicos en que se enumera los significados de una palabra a medida que el hablante no puede registrar en su mente las definiciones de esta manera, sino que conoce, en primer lugar, el significado mínimo de la palabra; y a partir de aquel entonces, va desarrollando su uso basándose en la metonimia y la metáfora.
Entre los fundamentos básicos de la TLG son la organización y la estructura del léxico. Su propósito consiste en establecer que las palabras son capaces de adquirir múltiples acepciones dependiendo del contexto en que aparecen: éste es, precisamente, el fenómeno de la polisemia.
Ningún diccionario puede recoger todos los contenidos de todo el vocabulario. De Miguel sostiene que las palabras tienen un contenido léxico mínimo para poder afirmar que pueden combinarse con vocablos bien determinados pero no con otros. Podemos, pues, decir "la mesa grande", pero no "la mesa canta". Eso se debe, como es sabido, a que el verbo cantar puede ser usado solo con determinados seres vivos(los seres humanos y algunos pájaros), pero no con objetos porque estos últimos no son capaces de producir sonidos o voces. En este artículo, de Miguel nos ofrece algunos ejemplos de construcciones posibles (maleta ligera, comida ligera, comedia ligera…etc.); y por otra parte, menciona ejemplo de construcción que normalmente no es posible, pero en un contexto poético puede ser verosímil. (Cortar el sol).
Las combinaciones de las palabras no es nada libre, sino que tiene que obedecer a ciertas normas. Las capacidades polisémicas de las palabras, por consiguiente, no implica la posibilidad de combinación con cualquiera, sino que haya combinaciones que son posibles y otras, no. Por otra parte, hay otro tipo de combinaciones que en realidad son posibles solo poéticamente (por ejemplo las sinestesias). Son sinestesias, por ejemplo, "oír colores" y "ver sonidos". Estas combinaciones en el lenguaje cotidiano son imposibles porque el color no emite timbre para ser oído, ni tampoco los sonidos pueden ser vistos porque no forman imágenes o figuras. La aparición de estas combinaciones puede tener un valor poético-estilístico en un poema, pero es ignorado en el lenguaje cotidiano.
El fenómeno de la polisemia se produce merced a una serie de principios y mecanismos regulares que desencadenan múltiples significados. Eso, fue un punto de ocupación clásica generativista a partir de la formulación del problema cómo tiene lugar el procesamiento y la adquisición del lenguaje. Es evidente, a mi juicio, que el ser humano no puede almacenar todos los significados de las palabras en su mente, sino que éstas están formuladas a partir del significado mínimo. El resto de las acepciones, cada uno va formulándose a partir de tener conciencia de este contenido mínimo. Eso, ha llevado Pustejovsky a rechazar los lexicones enumerativos, en que el lexicógrafo suele enumerar una cantidad finita de significados, ya que las acepciones de cada palabra son infinitas, puesto que el lenguaje no es estático, sino dinámico, flexible y sensible al contexto en que aparece.
Pues bien, como se puede observar, el modelo de Pustejovsky es léxico- semántico de naturaleza generativista y composicional. Es generativista, puesto que pretende explicar el uso creativo del léxico a partir de principios generales y universales que pueden ser aplicables a todos los idiomas. Eso, no quiere decir necesariamente que un verbo, por ejemplo, que en español, combina con un predicado necesariamente lo hace en árabe o en otras lenguas porque no siempre el significado mínimo de una palabra española coincide con aquel de la palabra que se traduce a otro idioma. Es verdad que hay muchos rasgos similares entre los diferentes idiomas del mundo, pero no siempre las combinaciones idiomáticas son idénticas porque como han establecido muchos estudios sociolingüísticos las metáforas y las metonimias tienen un cauce social, de manera que cuando existen algunas semejanzas entre las culturas podemos encontrar usos similares. En caso contrario, lo que comparten las lenguas son solo los principios y mecanismos generales que sirven de utilidad para entender la combinación del léxico. En español, por ejemplo, decimos he bebido una copa para referirse al vino que está dentro de la copa. Esta metonimia existe también en árabe. Sin embargo, en esta lengua podemos decir, por ejemplo, en la jerga estudiantil " este examen es un caramelo" refiriéndose a un examen sencillo. En español, en cambio, esta metáfora no se figura, sino que hay otras expresiones, como por ejemplo "este examen es un pan comido".
Por otra parte, hemos de destacar que el sentido de una palabra no constituye una estructura atómica y cerrada sino que contiene distintas informaciones estructuradas que se interponen e interactúan en las distintas combinaciones sintácticas. Las palabras tienen, de hecho, una estructura interna, subléxica que no es transparente. Las informaciones subléxicas están almacenadas en distintos niveles de representación, que son la Estructura argumental, la Estructura Eventiva, la Estructura de Qualia y la Estructura de Tipificación Léxica.
3. El concepto de la Infraespecificación:
El problema fundamental del léxico es la poca especificación que se encarna en el hecho de que es posible que las palabras tengan muchos significados a partir de construcciones metafóricas y metonímicas. Eso, es exactamente lo que Pustejovsky (1995) denomina la infraespecificación: "falta de especificación de las entradas léxicas que las capacita para intervenir en diferentes estructuras sintácticas y, en consecuencia, en distintas operaciones de composición semántica"(De miguel 2009:342, de Pustejovsky, 1995).
El paso del léxico de ser infraespecificado a ser "especificado"(es decir que denota un sentido claro) es posible solo en un contexto bien determinado. Las palabras se concuerdan solo con otras que tienen rasgos que permiten la concordancia. Cuando el proceso de concordancia resulta ser imposible, hay dos posibilidades, o bien que las expresiones sean ilegítimas, o bien que intervenga un mecanismo de rescate para recategorizar los rasgos de una de las palabras discordantes, coaccionando su significado para volverlo compatible con aquella con la que se combina y construir una expresión interpretable.
4. Niveles de la representación léxica:
4.1. La Estructura Argumental(E.A.):
En la E. A., se codifica el número de argumentos de un predicado, la clase semántica a la que pertenecen (individuo, objeto o evento), así como el modo con que se realizan sintácticamente.
Según Pustejovsky, los constituyentes que forman parte de la definición del predicado pueden pertenecer a una de las siguientes 4 clases:
a. Argumentos auténticos: son aquellos que se realizan sintácticamente.
Ej. Fernando ha pegado a Luis.
b. Argumentos por defecto: son, según Pustejovsky(1995), los que participan lógicamente en la expresión de la Estructura de Qualia de la palabra, es decir forman parte del contenido lógico del predicado, pero no siempre se realizan sintácticamente.

Ej. Nadal ganó el partido a Federer.

c. Argumentos en la sombra: son aquellos que están semánticamente incorporados a la palabra, pero solo se expresan o materializan por medio de operaciones de subtipificación o especificación discursiva.
Ej. Luis empanó los filetes con pan rallado por su hermano.
d. Adjuntos auténticos: son elementos opcionales que no están ligados con la estructura lógica de la palabra; suelen expresar el tiempo o el espacio en que se enmarca un evento, pero no forman parte de su representación semántica.
Ej. Fernando ha pegado a Luis en clase.
4.2. La Estructura Eventiva(E.E.):
La E.E. indica el tipo de evento denotado por un predicado. Un evento puede ser dividido en fases o subeventos. Según Pustejovsky hay tres tipos de eventos:
a. Eventos de estado:
Son eventos simples que se evalúan sin ponerlos en relación con otros. Son durativos, no dinámicos e imperfectivos(es decir sin final) como por ejemplo amar, odiar…etc.
b. Eventos de proceso:
Representan una sucesión de eventos identificados como una misma expresión semántica. Son durativos, dinámicos y perfectivos(es decir con final) como por ejemplo correr, volar…etc.
c. Eventos de transición:
Identifican el paso a una situación a partir de una situación contraria. Son eventos dinámicos y perfectivos, como por ejemplo construir una casa (el paso de casa no construida a una casa construida) o escribir una novela (la novela no ha sido escrita y ahora está escrita)…etc.
Los eventos con duración perfectivos admiten modificadores temporales porque son compuestos por dos fases:
Ej. Llovió cuatro años, once meses y dos días. (Cien Años de Soledad: Gabriel García Márquez)
Los eventos puntuales, en cambio, no admiten estos modificadores.
Ej. Gregorio arrojó el periódico sobre la silla. (Juegos de la Edad Tardía: Luis Landero).
.*Gregorio arrojó el periódico sobre la silla durante cinco minutos.
Eso nos lleva a distinguir los eventos de realización (primer tipo) de los logros (segundo tipo).

4.3. La Estructura de Qualia(E.Q.):
Éste es el nivel más interesante y novedoso de la TLG. Es el que ha dado producciones más productivas. Así, algunos autores, sin haber escrito los mecanismos y principios de la TLG, han optado por los presupuestos de la E. Q, tal como Jackendoff y Van Valin. Como ha explicado Batiukova(2008), la E.Q. ha sido usada para explicar múltiples fenómenos gramaticales( la interpretación de los adjetivos, la formación de la pasiva...etc.).
Los cuatro qualia o roles sobre los cuales se basa Pustejovsky se inspiran de las cuatro aitíai de Aristóteles.
Pustejovsky estima que la información incluida en la E.Q. está estructurada en cuatro elementos del significado que son: quale constitutivo, quale formal, quale télico y quale agentivo.
a. Quale constitutivo:
Codifica la relación entre el objeto y los partes que lo constituyen; también la relación entre una entidad y aquella entidad compleja de la que forma parte.
Ej. Una sortija de oro (el oro es la materia con que ha sido construida la sortija).
b. Quale formal:
Codifica aquello que distingue el objeto dentro de un dominio más extenso.
Ej. Mesa rectangular. (La forma de la mesa es un rectángulo).
c. Quale télico:
Codifica el propósito y la función del objeto.
Ej. Un juguete de niños. (Un juguete destinado a los niños)
d. Quale agentivo:
Codifica factores implicados en el origen o producción de un objeto.
Ej. La pista municipal. (Construida por el municipio).

4.4. La Estructura de Tipificación Léxica(E.T.L.):
Este término fue traducido del inglés "Lexical Typing Structure" por Batiukova, y explica cómo una palabra se relaciona con otras en el lexicón mental. Las relaciones que mantienen las palabras entre sí están determinadas por la información contenida en la E.Q., de la que se deduce el tipo al que pertenece una palabra. La TLG distribuye en diferentes dimensiones aspectos distintos del significado de la entrada léxica y proporciona los mecanismos para que las diferentes restricciones interactúen y contribuyen a la delimitación del significado de las palabras en cada contexto.
Si fijemos en estos dos ejemplos, podremos notar una diferencia en la interpretación de cada frase:
1. He empezado la novela.
2. He empezado el diccionario
La primera oración puede tener dos interpretaciones: empezar a leerla o escribirla. En cambio, la segunda tiene una sola interpretación: empezar a redactarlo. Eso se debe , en explicación de de Miguel, a que el nombre novela es un quale télico destinado a ser leído y de quale agentivo que codifica la información sobre el hecho de que es un objeto que se crea a través de la escritura. Esta autora explica la imposibilidad de que en la segunda frase podemos hacer la interpretación de que el diccionario ha sido leído debido la diferencia en la E.E. entre el verbo consultar y leer (puesto que el diccionario ha sido creado para ser consultado).

5. Tipos de palabras a partir de la estructura subléxica:
La E.Q. desempeña un papel fundamental en la categorización de las unidades léxicas, que se clasifican en función de estos parámetros como tipos naturales, unificados y complejos.
a. Tipos naturales( simples):
Son palabras no polisémicas cuya acepción deriva de la información contenida en los qualia formal y constitutiva. Estas palabras son poco frecuentes porque la gran parte del léxico es polisémico. De Miguel nos da como ejemplos las palabras caballo, roca y agua. La primera- aunque al parecer tiene un sentido claro que es animal de cuatro patas que puede usarse para algunas tareas del campo u otras funciones- es engañosa. Julia Sanmartín Sáez define esta palabra en "diccionario de argot"(2006), entre otros, así:"Heroína. Esta primera acepción procede de un préstamo del argot inglés o slang, en el cual horse ha pasado de significar caballo a heroína, ya que el efecto del consumo de esta droga, la sensación es como el de la coz de un caballo, fuerte e intensa […]" cuando los agentes acudieron a la vivienda, encontraron otros 105 kilos de caballo"(ABC, 5/11/1999,p.47)"(p.140).
En este tipo se incluyen, por ejemplo, aquellas palabras que hacen referencia a las ciencias (antropología, etología…etc.). Estas palabras no suelen tener acepciones más que los estudios a estas áreas científicas.
b. Tipos unificados( funcionales):
Son palabras que hacen referencia a entidades creadas. Añaden informaciones propias de los tipos naturales, las relativas al proceso de su creación (contenida en el quale agentivo) y al objeto al que destinan (contenida en el quale télico). Estas, a primera vista, no son voces polisémicas, pero en determinados contextos se convierten así. Este es el caso por ejemplo de la palabra copa.
Ej. La copa cayó. (El objeto cayó).
. Vamos a beber una copa. (El contenido de la copa).
La palabra copa, en este ejemplo, pasa de denotar un significado de un objeto a tener un significado metonímico: el contenido de la copa: vino.
De Miguel sostiene que la diferencia entre estos dos tipos no es de índole lingüístico, sino que está relacionada con las entidades del mundo a que aluden. Dentro de la E.Q., hay informaciones que son determinantes y obligados (en las palabras simples), mientras que otros son débiles y suprimibles (en las palabras funcionales).
c. Tipos complejos( duales):
En su E.Q., están compuestos por dos o más tipos. El resultado de un tipo complejo es una palabra polisémica. Éste es el caso por ejemplo de la palabra libro.
Ej. No me gusta este libro.
En un caso como éste, libro puede tener dos significados: el formato del libro(es decir el libro como objeto), o el contenido (el libro en su significado metonímico).
6. Los mecanismos generativos:
Según la TLG, hay un conjunto de mecanismos generativos que conectan los diferentes niveles de la información contenida en la entrada léxica, y que éstos permiten explicar la multiplicidad de sentidos de las palabras. Estas palabras tienen unas definiciones poco específicas pero abiertas y estructuradas. Pustejovsky propone, en 2008, al menos cinco operaciones de concordancia léxica:
a. Selección pura:
Este mecanismo opera cuando el tipo que requiere un predicado es satisfecho plenamente de su argumento.
Ej. Juan ha bebido una bebida.
La bebida, obviamente, se bebe; y por eso se puede apreciar que hay una concordancia plena entre el nombre y el verbo. Un caso como éste puede interpretarse como redundante porque la palabra bebida no ha ofrecido información relevante. Lo que se bebe ha de ser una bebida.
En este mecanismo no es un requisito que la oración sea redundante, o dicho de otro modo el predicado puede ser satisfecho de su argumento a medida que la oración ofrece información nueva.
Ej. Luisa pintó un cuadro.
Pintar no solo se usa con el predicado cuadro; podemos decir también pintar una casa, pintar las uñas, pintar los labios…etc.
De hecho, hay dos posibilidades con estas construcciones:
- Construcciones de expresiones redundantes de manera que el verbo puede ser suprimido.
Ej. El Quijote de Cervantes. (El Quijote que lo escribió Cervantes).
En un caso como éste el verbo no ofrece mucha información.
- Construcciones ambiguas en que el verbo nos ofrece las informaciones necesarias para entender el significado de la frase.
Ej. El cuadro de Luis.
En un caso como éste, no se sabe si es el cuadro de que es dueño Luis, o en el que aparece Luis o aquel que fue pintado por Luis.
b. Acomodación:
Este mecanismo opera cuando los rasgos del argumento no concuerdan de una manera plena con los del predicado, pero pueden hacerlo de manera secundaria. Eso es posible cuando el argumento sea hiperónimo del tipo seleccionado por el predicado. Así, por ejemplo, escuchar música se legitima porque sonido es hiperónimo de música.
c. Co-composición:
Este mecanismo se activa cuando el tipo de argumento determina el significado del predicado.
Ej. Hacer en el horno un pescado (predicado de estado).
. Hacer en el horno un bizcocho.( predicado de creación).
El pescado existía antes y ahora en el horno se va a cambiar su estado, de crudo a asado; en cambio, el bizcocho, va a ser creado en el horno.
Este mecanismo implica que en la generación de los nuevos significados de las palabras, hay una actuación conjunta de la información subléxica del argumento y del predicado.
d. Coacción:
Este mecanismo opera cuando un predicado exige un determinado tipo semántico a su argumento. La coacción fue conocida por los semantistas, y fue desarrollada posteriormente por Pustejovsky en su TLG. En una definición clásica, este mecanismo implica una recategorización léxica de un argumento coaccionado por su predicado para interpretarse semánticamente de una manera determinada, sin cambiar su tipo sintáctico. En la última reformulación del modelo, se ha establecido que hay dos tipos de coacción:
- Introducción: este término alude al hecho de que el predicado "introduce" en su significado al argumento.
Ej. He empezado la novela.
.*He empezado el tomate.
El verbo empezar se usa con eventos. En este contexto, novela pasa de ser un objeto a denotar un evento para aceptar el uso de este verbo. En cambio, la palabra tomate no ha aceptado este cambio. Eso plantea, en mi opinión, dilemas que no son fáciles de resolver: ¿cuáles son los objetos que pueden pasar a ser unos eventos, y cuáles son los que no pueden aceptar este cambio? ¿ Y así no vamos a entrar en una enumeraciones de las que estamos intentando eludir?
- Explotación: este mecanismo se activa cuando se selecciona un componente determinado del significado del argumento.
Ej. Juan (*se) salió de clase por la ventana.
. Juan se salió de clase a las doce.
Salir es un verbo de movimiento que puede expresar también el estado subsiguiente al cambio de locación (pasar a estar fuera). El primer ejemplo es puntual; por este motivo, no admite el clítico se.
7. Valorización de la TLG y del artículo de de Miguel:
No podemos imaginar que nuestra mente sea un diccionario en que hay un conjunto de definiciones, sino que solo nosotros tenemos conciencia de los significados mínimos de cada palabra; y de ahí, vamos formulando metáforas y metonimias dando a las palabras significados polisémicos. A mi juicio, hay factores sociales que intervienen para tener conciencia de algunos significados. Por este motivo, no todos los españoles, por ejemplo, conocen que la palabra jardín significa en determinados contextos cárcel. Por otra parte, la educación e instrucción intervienen para enterarnos de las palabras y sus definiciones. Así, todos sabemos que la palabra seno refiere al pecho de una hembra; pero en matemáticas pasa a tener un significado completamente distinto(es una de las razones trigonométricas). Si alguien nunca ha estudiado matemáticas le resulta imposible entender este significado.
Pues bien, frente a esta poca especificación en la definición de las palabras en el léxico cuando aparece fuera de contexto se destaca una plena especificación cuando aparece en un contexto bien determinado. En el interior de los sustantivos así como de los verbos, hay una estructura subléxica interna. Hemos de destacar, en este caso, que la estructura de qualia es la que materializa la de los verbos, mientras que la estructura subléxica de los sustantivos está materializada por la Estructura Eventiva.
El objetivo de la TLG consiste en proporcionar un modelo de lexicón mental que sea dinámico, flexible, sensible al contexto, capaz de dar explicación al fenómeno de la polisemia sin la necesidad de recurrir a la inclusión de múltiples entradas para cado uno de los sentidos posibles, a la manera que haría un lexicón enumerativo, y en última instancia, de dar respuesta a la pregunta básica sobre el lenguaje para una teoría de naturaleza generativa.
El modelo de Pustejovsky pretende explicar las propiedades lingüísticas de los objetos y de los eventos tal y cómo se codifican en los niveles de representación de las entradas léxicas con independencia de cómo son estas entidades en el mundo. El modelo generativista proyeccionista de Pustejovsky permite dar cuenta de múltiples realidades lingüísticas. Las modificaciones que padecen los significados de las palabras se producen porque pueden ser producidos. Eso, se debe como hemos aclarado desde el inicio a la infraespecificación. En este caso, es el contexto quien contribuye a dar una definición clara a una palabra en un determinado contexto. La aparición de este modelo ha tenido como repercusión en la lexicografía postular entradas menos específicas en las que tienen cabida las relaciones entre las distintas acepciones de las palabras en contexto.
El modelo TLG es un modelo en construcción. Entre sus contradicciones, que ha resaltado de Miguel, y que no ha resuelto son las siguientes:
1. El peso que otorga a la determinación léxica y a la contextual, lo que suscita su vinculación a modelos construccionistas y proyeccionistas.
2. Cómo se integra el conocimiento del mundo en un enfoque que se reclama fundamentalmente lingüístico.
3. La de la tensión entre una perspectiva semasiológica y otra omnasiológica de la definición que se esconde a su concepción híbrida de la composición del sentido.
4. El hecho coyuntural de que en este momento sus principales desarrollos se están llevando a cabo fundamentalmente en el ámbito aplicado, y mucho menos en el teórico.
Sin embargo, eso no descarta la idea de que se trata de un modelo explicativo, descriptivo y aplicado al modelo. Son solo el reflejo de algo que caracteriza a las teorías científicas: su revisión y reformulación constante.
La TLG plantea problemas de los estudios clásicos del léxico con una perspectiva innovadora cuyos presupuestos se han formulado ya en distintas áreas del estudio lingüístico con resultados muy interesantes.
Las explicaciones de de miguel pueden considerarse importantes para explicar los usos del español estándar y, en determinados casos del español hablado, no obstante, no explican todos los usos de lenguaje. Así, como hemos señalado precedentemente que el lenguaje poético puede tener rasgos insólitos. El problema que muchas palabras y metáforas pasan de la literatura al lenguaje cotidiano. En este sentido, ¿cómo podemos decidir si esta metáfora se acepta en el lenguaje cotidiano o queda restringida al lenguaje literario?
Quizá la respuesta a esta pregunta queda más fácil que encontrar una solución al problema que vamos viendo a continuación. Es verdad que muchas metáforas de uso cotidiano son originariamente literarias. La inclusión/ no inclusión a la metáfora en el uso coloquial es un eco de la frecuencia/ escasa frecuencia de estos usos en la lengua hablada.
El segundo problema al que nos enfrentamos es de tipo sociolingüístico-dialectal en la medida en que hay algunos usos de expresiones o combinaciones que quedan restringidas para algunas comunidades de habla, pero son raros para personas que no pertenecen a estas comunidades. Así, por ejemplo en el español de Cataluña, se puede decir vamos a hacer un café en vez de vamos a tomar un café, o también hacer la fiesta en vez de echarse la fiesta . En realidad, el uso de este verbo hacer en vez tomar y echarse respectivamente está restringido a este dialecto. El uso de este verbo es posible en otros dialectos o en el estándar, pero no con esta misma connotación.
Estas cuestiones de variación quedan punto de interés de la dialectología así como la sociolingüística y la sociología del lenguaje. Lo fundamental para esta autora es subrayar que la estructura sintáctica depende de las propiedades del léxico. Estas explicaciones se proponen en un gran debate que no acaba de ser resuelto : ¿la sintaxis es la que determina las propiedades del léxico o el léxico es el que desvela las estructuras sintácticas?
El modelo de de Miguel que parte de las importantes observaciones de Pustejovsky pertenece a lo que denominamos "proyeccionismo" que, como acabamos de explicar, supone que las propiedades del léxico determina las estructuras sintácticas.

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