¡Qué Dios te bendiga Don Quijote,
nadie como tú a su amada ha querido!
¡Qué Dios te bendiga Don Quijote,
ningún caballero ha sido como tú tan atrevido!
Tú falleciste y el mundo
injusto se ha convertido.
¡Oh, Don Quijote, necesito tu persuasión
para que mi amor no sea un relámpago
en el cielo perdido !
He ido por todos los caminos, errante,
inseguro por mi destino,
y al parecer, con tu muerte, Dulcinea ha desaparecido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario