Vengo a buscarte por todos los caminos
para que me acompañes en mi soledad.
Vengo a bajarte una estrella azul
que antaño era un imposible ;
soy un amado fiel.
Vengo por aquella vereda de primavera
errante, a pedirte perdón.
Vengo con un sublime tesoro
a confesarte un inefable amor.
Te pido que tus manos me tapen
de un dolorido amor.
Pasé por aquel arroyo diáfano ;
tus cadencias en mi oído sonarán.
Tus ojos : nido del relámpago y patria de las flores.
Tu alma : rayo de luz a mi corazón envenenado.
¡Hoy celebramos el día del amor !
Tus manos enjugan mi llanto;
Estaba, ya, harto de amar.
Hoy, te regalo una vela dorada
para que me acompañes hasta la eternidad.
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