Cuando susurraste tus silenciosas palabras
un rudo camino escogí para el andar.
Es el itinerario de la Caperucita Roja y el lobo ,
recorrido del dolor.
¡Qué penoso amor es el tuyo!
¡Oh pasión de hiel!
Zampoñosa lengua en mis oídos,
la que me envenenó el corazón.
Y a pesar de todo sigo queriéndote
puesto que ciego es mi amor…
¿Amarte es un opio o una pena?
¿Amarte es un quebranto perpetuo o un patetismo sinfín?
Amarte, ¿qué es amarte?
No lo sé…
¿Amarte es acompañarte para siempre,
o morir en tus precarios recuerdos?
¿Amarte es acompañarte para siempre
hasta el día en que me despidas para siempre?
¿O es seguir viviendo recordándote
como un sueño, un imposible, un vano fantasma de niebla y luz?
¡compadécete querida!
¿Qué es amarte?
Eso lo que todavía no lo sé…
No hay comentarios:
Publicar un comentario